«Una buena cabeza y un buen corazón siempre son una combinación formidable. Pero cuando a eso se añade una lengua o una pluma cultas, entonces se tiene algo muy especial». —Nelson Mandela
Esta cita continúa la Cita Kectil del día de ayer sobre la importancia de la educación en la formación para convertirse en líder.
Es importante señalar que no solo Martin Luther King Jr., sino también Nelson Mandela y M. Gandhi, estaban altamente educados y pasaron años estudiando todos los aspectos del conocimiento.
Nelson Mandela estudió derecho en la Universidad de Fort Hare, la Universidad de Witwatersrand y a través de la Universidad de Londres. Esto, sin duda, fue muy difícil con el telón de fondo del apartheid y del movimiento de resistencia en el que participaba activamente. Un diploma de dos años en derecho, además de su licenciatura, le permitió a Mandela ejercer la abogacía. Educarse en un clima social tan difícil es un testimonio de su compromiso de formarse y capacitarse para argumentar en los tribunales sobre los temas del momento y para defender a las personas necesitadas. En agosto de 1952, él y Oliver Tambo fundaron el primer bufete de abogados negro de Sudáfrica, Mandela & Tambo. ¡Qué gran logro! Sus años de estudio del derecho también le ayudaron a presentar su famoso discurso «desde el banquillo» (es decir, como testigo, sin notas y desde su caudal de conocimiento) durante el Juicio de Rivonia en 1964, después de ser arrestado por sus actividades.
M. Gandhi también era un abogado formado. En Londres, Gandhi estudió derecho y jurisprudencia y se inscribió en el Inner Temple para convertirse en barrister. Gandhi, a los 22 años, fue llamado al colegio de abogados en junio de 1891 y luego dejó Londres rumbo a la India. Pasó 21 años ejerciendo el derecho en Sudáfrica, donde refinó aún más sus opiniones sociales, su ética y su política. Toda esta formación y práctica contribuyó a su logro último: conducir al país de la India hacia la independencia.
A través de su educación, estos hombres pudieron cambiar el mundo. Usaron la educación y la formación como una fuerza liberadora y democratizadora. ¿Qué le dice esta Cita Kectil a la generación actual de líderes en formación?




