Perspectivas y lecciones de la elección presidencial anulada en Kenia
Considerado un bombazo en África, el fallo de la Corte Suprema de la República de Kenia que anuló el resultado de la elección presidencial sentó un precedente judicial. Aunque un fallo así era inesperado en un país y un continente conocidos por el desprecio del Estado de derecho, alteró de forma fundamental la arquitectura político-legal en lo que respecta a las instituciones políticas y de gobernanza.
La marca de la política en la República de Kenia se caracteriza por el fundamentalismo étnico, y las elecciones presidenciales se describen en profundidad como un censo étnico periódico. En efecto, nada podría estar más lejos de la verdad.
Desde el alba de la independencia, los cuatro presidentes han tenido una distinción dudosa en común: priorizar los intereses étnicos a costa de la nación y de la unidad. Los expresidentes y el titular han practicado con devoción y perfeccionado el arte de la exclusión política y la marginación económica de las comunidades étnicas que no tienen a sus dioses tribales en el gobierno.
Avancemos: mientras el país se prepara para una nueva elección presidencial que se celebrará el 17 de octubre, es de vital importancia revisitar los hechos, las falacias y los mitos subyacentes respecto a la elección presidencial anulada.




