Soy de Camerún. Quiero escribir una carta a los kenianos como si viviera con ustedes, que lo hago en espíritu.
Compatriotas, agosto de 2017 se ha convertido en un gran día histórico para nosotros los kenianos, al celebrar al presidente de la Corte Suprema, que ha anulado las elecciones presidenciales por «irregularidades». Este hecho histórico marca la primera vez que la Corte Suprema da un paso valiente para ejercer la justicia.
Estoy orgulloso del presidente de la Corte. Estoy orgulloso de que se haya puesto de pie por lo que el pueblo defendía y por el futuro que quería para todos nuestros hijos. Es una gran oportunidad para mí recorrer Kenia y hablar a la gente de la persona que conocemos y queremos. El pueblo keniano se ha cansado del mismo ambiente político. Los votantes quieren algo nuevo que pueda traer un cambio al país. Prometo ayudar a la juventud de Kenia a crecer y convertirse en líderes con sentido, empoderándolos y alineando las metas de cada persona según sus necesidades. Poseo las características personales y la capacidad para hacerlo. Sé y entiendo que hay un fuerte deseo de muchos ciudadanos de un cambio de liderazgo. Y para que ese cambio llegue, debemos cambiar varias cosas, como ofrecer un plan de vivienda asequible y mejorar nuestra economía.
La juventud quiere un líder que la inspire y que tenga una visión clara. Eso es exactamente lo que debería hacer el presidente. Eso es lo que yo haría como presidente. Daré a los jóvenes las oportunidades que han anhelado. Debo asegurar al pueblo que una de mis primeras prioridades al llegar al cargo es abordar la crisis financiera en la que nos han arrastrado. Creo que debemos inyectar dinero en la economía donde más se necesita. Prometo que mejoraré la vida económica en mis primeros cuatro años en el cargo. Creo que debemos traer el cambio que el pueblo keniano ha estado buscando.
Es importante mencionar que, hayan votado o no por el presidente, todos son kenianos y a nadie se le debe dejar atrás ni abandonar en el camino. Estamos todos en un mismo barco y creo que llegaremos a salvo. Todos necesitamos un cambio: de un país de esclavitud a un país donde el hombre de pensamiento recto pueda ser elegido presidente. Todos necesitamos un cambio de un país roto. Necesitamos un cambio que transforme a los kenianos de clase media y de bajos ingresos, dándoles empleos que los saquen de la pobreza y de la desigualdad. Necesitamos ofrecer atención de salud asequible y asegurar que todos tengan comida en la mesa. Con Dios de nuestro lado, todo ello se logrará.




